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Sep

¡LLEVO TODA LA VIDA A DIETA Y NO BAJO MI PESO!

¡LLEVO TODA LA VIDA A DIETA Y NO BAJO MI PESO!

Cuando decimos “dieta” ya tenemos una connotación negativa a algo que realmente debería entenderse como un cambio de hábitos que hará la vida más saludable, pero se asocia a restricciones a las que nuestro cuerpo no responde favorablemente.

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

CAUSAS QUE NOS HACEN ENGORDAR.

 Susceptibilidad genética: Una de las causas que pueden producir obesidad es la susceptibilidad genética, es decir, tener una predisposición. Recientes investigaciones han indicado que esta alteración provoca un aumento de los niveles de la hormona del hambre, la grelina, (una proteína sintetizada por el duodeno y el estómago) despierta la sensación de apetito, y hace que las comidas de alto contenido graso sean más apetecibles.

Efecto rebote: Tras haber realizado una dieta de restricción calórica sin control médico muchas personas experimentan un aumento de peso conocido como efecto yo-yo o de rebote. Es habitual ver este efecto en personas con muchas prisas por bajar su peso.

Las investigaciones constatan que perder peso haciendo una dieta muy baja en calorías se  traduce en que nuestro cuerpo se vuelve más ahorrador y buena parte de las calorías consumidas a partir de entonces acabarán en nuestras reservas de grasa.

Cortisol: el responsable de que la dieta no nos haga bajar de peso es el cortisol que producimos cuando nos estresamos. Por eso, cuando nos relajamos es más fácil que bajemos los kilitos que nos estorban.

El cortisol (hidrocortisona) es una hormona producida por la glándula suprarrenal cuando nuestro cuerpo está sometido a estrés o a situaciones de actividad física extrema, mala alimentación o falta de sueño.

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

El cortisol es el mecanismo de defensa natural del cuerpo para sobrevivir ante los factores de estrés natural a los que durante años hemos sometido al cuerpo poniéndose en un estado de shock que nos obliga a buscar comida, dormir o incrementar nuestra fuerza.

Su función principal es incrementar el nivel de azúcar en la sangre, suprimir el sistema inmunológico y ayudar a metabolizar grasas, proteínas y carbohidratos. Tiene también un discreto efecto sobre la generación de vello, la retención de sal y de agua.

Desequilibrios en el apetito; es posible, también, que la «dieta» nos haga más proclives a realizar ingestas compulsivas, debido a que se desequilibra el sistema de control de nuestro apetito. Y es que seguir un régimen muy restrictivo (es lo más habitual) debilita los mensajes internos de hambre y saciedad, además de incrementar el deseo por consumir los alimentos restringidos.

No duermes lo suficiente

El sueño puede tener mucha más influencia en lo que pesas de lo que crees. Varias investigaciones han demostrado que dormir mal una noche hace que al día siguiente consumamos muchas más calorías, especialmente alimentos grasos y con altos niveles de azúcar, para conseguir un impulso de energía.

Sentirnos agotados también influye en nuestro estado de ánimo: nos sentimos tristes, cansados y desanimados y esto afecta a nuestra fuerza de voluntad que se toma el día libre para dormitar por las esquinas.

Comida saludable, pero envasada

Las barritas de muesli, algunos zumos de frutas, determinados cereales o ensaladas bañadas en sabrosas salsas, en realidad pueden estar llenos de azúcares y calorías extra. Cuando vayas a hacer la compra evita dejarte llevar por las fotos y eslóganes saludables y procura consumir productos frescos que tú mismo cocines y no alimentos envasados y procesados.

COMO PERDER PESO

La estrategia más efectiva para perder peso solo hay que  modificar el comportamiento y el incremento en el ejercicio físico.

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

Porque engordo si estoy a dieta Elena Somoano

Se trata  de modificar el comportamiento del paciente mediante diferentes estrategias: realizar sesiones individuales, establecer metas de pérdida de peso, mejorar la dieta o la nutrición, programar la actividad física, abordar las barreras al cambio, fomentar el autocontrol y promocionar habilidades para mantener los cambios de estilo de vida.

Adelgazar no significa «hacer dieta», sino integrar, de por vida, unos buenos hábitos.A veces un gesto tan simple como reducir de dos a una cucharada de azúcar en tu café diario puede resultar mucho más efectivo que pasarte a la sacarina durante el mes que hagas dieta.

 Lo primero que hay que pensar es que si no pierdo peso es porque gasto menos energía que la que ingiero, así que una de dos: o nos estamos pasando con la comida o no hacemos suficiente ejercicio físico.

Seguir una dieta es muy relativo, porque podemos tener una ensalada para comer, y luego a la ensalada le echamos mucha salsa, aguacate, aceite, aceitunas…y las calorías se disparan. Lo mismo ocurre con otros alimentos, no se trata de comer ese alimento la cantidad que queramos, sino de una forma moderada, y eso suele fallar en muchas dietas.

No hay que restringuir ningún grupo de alimentos, sólamente comer lo justo y necesario. Si empezamos a quitar alimentos el cuerpo tendra deficiencias y tenderá a almacenar más energía haciendo más lento el metabolismo y almacenando más grasa. Más que ponerse a dieta hay que ponerse a “aprender a comer bien”, introduciendo todos los alimentos y en su justa medida.

Come lento y sin prisas, ayudarás a tu aparato digestivo a hacer la digestión mejor e introducirás menos calorías por minuto. Se dice que la sensación de saciedad comienza a la media hora de empezar a comer, así que cuanto más lento vayas comiendo menos habrás introducido hasta esa media hora.

No te saltes las comidas. Hemos repetido muchas veces que lo mejor para perder peso es hacer 5 comidas al día, y no pienses que es mucho, no signigica comer hasta reventar en cada comida, sino lo necesario para que no haya oscilaciones de glucosa y nos de esa sensación de hambre canina que nos hará comer más de lo debido.

Otra cosa que suele fallar es la manera de cocinar los alimentos. No es lo mismo tomar una patata hervida que una patata frita, las calorías se triplican. Aprender a cocinar sano también es un pilar fundamental para que la dieta funcione. Cocinar al horno, al vapor, hervido y al microondas pueden ayudarte mucho a reducir calorías en los plato.

La mejor manera de acelerar el metabolismo es comer cada cuatro horas con un máximo de 6 comidas al día (3 fuertes, 3 ligeras) reservando la última comida al momento de dormir (un yogurt o fruta) de esta manera evitamos que el organismo genere azúcar durante las horas de sueño.
“Lo importante es crear hábitos saludables de tiempo completo para que los permisos que nos demos no impacten en el peso”.

Es mucho más sencillo de lo que crees. 

Lidia Bastián

nutrición@tptrainers.com

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